sábado, 24 de junio de 2017

Hoy conocemos a... Jesús "Elvis". El Iron Man del club

Hoy toca presentar a Jesús López, un apasionado del deporte y más aun de los perros. Soñador y luchador, lo que se puede entender por "un tío duro" pero con un corazón más grande que él. 





1. Antes de nada preséntate un poco.
Hola, soy Jesús, y soy un apasionado del mundo del perro, de ahí que también sea mi profesión y una de mis mayores aficiones, sin dejar de lado algunos deportes, como el triatlón, trail running, carreras de ultra trail (aunque estas ya algo apartadas por preinscripción médica), canicross o bikejoring.

 Mi manada


Este amor por los animales se puede ver reflejado en mi piel, ya que llevo tatuado a mi gran compañero Teo, que tras su marcha no podía dejar que se alejase sin dejar huella. Y ahora me acompaña mi fiel amigo Elvis, un torete en potencia, staffy brutote pero más educado que muchas personas. Y unos años después llegó la princesa guerrera, Xena, un cruce de pastor alemán que en principio iba a ser para mi trabajo, ya que soy Guardia Civil de la Unidad Cinológica de Toledo, pero que finalmente decidimos que se quedara en casa ya que la dependencia y el cariño superaba a las ganas de trabajar.



2. ¿Cómo conociste el club y qué significa para ti?
El club lo conocí a través de Internet, y después de mandar un mensaje a nuestro expresidente Víctor, no tardó mucho en contestarme, animándome a que lo probara y así poder conocer el mundo del canicross, mundo que desde un primer momento me apasionó, como es de importante conectar con tu perro y fortalecer ese vínculo que tienes con él. El conocer a la manada toledana significa a día de hoy parte de mí y muchos de ellos están dentro de mis mejores amigos. Lo cual siempre estaré agradecido. Porque como aquí decimos, al final somos una familia.

3. ¿Qué tiene Elvis de especial?
Elvis, mi pequeño Torito (apodo que le puso mi querida Maruchi), es un Stanffordshire Bull Terrier, mi Staffi. Son muchas cosas las que le hacen especial, podría estar aquí horas y horas hablando de él, a si que como no quiero ser pesado destacaré algunas de ellas. Es un perro leal, fiel, muy social y también un poquito bruto, claro, sino no sería un staffy jejejeje. Pero ante todo es obediente, aprende con facilidad y por supuesto le encanta correr y hacer canicross, en cuanto ve el arnés y la línea de tiro se pone como loco. No puedo dejar resaltar su debut en el bikejoring el cual fue en nuestra carrera que organizó el club este año y el cual me dejó un gran sabor de boca, no por el puesto que conseguimos sino por la obediencia y la compenetración que tuvimos, ya que el bikejoring es bastante complicado, por no decir peligroso si el tándem no está bien compenetrado pero tal y como se comportó el torito… ¡fue alucinante!



4. Conocemos tu gusto por el deporte, pero qué te llevó a empezar con una prueba tan dura como un iron man o half…?
La verdad que es una larga historia, pero intentaré resumir lo mejor posible. En el año 2012, una persona muy especial para mí, mi mejor amiga (Cuca), fue operada de un tumor en el pecho, ese año su pareja (mi gran amigo Candi), hizo los 101 de la Legión de Ronda, lo cual a ella y a mí se nos quedó grabado, entonces tras pasar los meses de quicio y radio y recuperarse como lo que es, una Guerrera, hablamos de que teníamos que hacerla nosotros y fue entonces cuando en el 2015 tras un año intenso de preparación, culminamos nuestros 101. A partir de aquí vinieron alguna que otra ultra de montaña y muchas más carreras y toda esa fiebre que se nos ha metido con los deportes de resistencia. Yo estaba muy subido y tras un estudio de caderas me dicen que tengo una artrosis severa, por lo que estas carreritas las debo ir apartando. Entonces es cuando después de llevar unos cuantos años nadando decido pasar al mundo del triatlón, y empiezo a entrenar con mi otro club, el Tritoledo.

Como en otras muchas quedadas con mis amigos y en esas maravillosas cenas y veladas decidimos mi amigo Candi y yo hacer un Iron Man 70.3 o un Half.

(A todo esto quiero aclarar como entrevistadora, que tras un entrenamiento un viernes en lo que nos refrigerábamos en Kaito se empezó a bromear con realizar una prueba así, y fue cuando Jesús dijo que él ya tenía uno en mente, pero al final… todos rajaos’).

Estamos en el 2016 comienzo con los entrenamientos y empiezo la temporada con tres duatlones para continuar con otros tres triatlones de diferentes distancias y una travesía a nado de 5500 metros en el Valle de Iruelas. La verdad que las sensaciones son buenas y me encuentro en buena forma, empezamos a mirar cuál puede ser la fecha para hacer el medio iron man, y opto por el ICAN Half de Gandía en el mes de octubre del 2016. Y  después de muchos entrenamientos y del verano de por medio, llega el gran día, y ahí estábamos mi amigo y yo, dispuestos a darlo todo y terminar como buenos campeones y con otro reto a las espaldas.



Pero cada prueba es distinta, y para muestra un botón. En este momento, a apenas un par de días de mi segundo Half, las cosas fueron muy diferentes, el calor que hizo el día de la prueba estuvo en torno a los 40ºC, cuando estábamos en el último segmento, es decir, la carrera a pie de 21 km, lo pasé francamente mal, hasta el punto de vomitar en el km 15 y con los primeros síntomas de un golpe de calor, lo que me hizo plantearme el abandonar la prueba, pero tras echarme bien de agua en la cabeza y beber pequeños sorbos de agua me salió esa fuerza interior y me dije: “aquí he venido a terminarlo y no puedo defraudar a esa gente que tan pendiente está de mí” así que para adelante y paso a paso y unos cuantos minutos más tarde estaba entrando por el arco de finisher, muy cansado y con lágrimas en los ojos pero con la satisfacción del deber cumplido.



(Aclarar que a lo largo de la prueba hubo unos 100 abandonos, y es que tenemos que ponernos serios con este tema, cada vez la temperatura es más alta y si cuidamos a nuestros perros, por qué a nosotros no?).



5. ¿Qué sacrificios y esfuerzos hay que realizar para una preparación así?
La verdad que el esfuerzo y el sacrificio es importante pero no solo por uno mismo sino por la persona que tenemos al lado, en mi caso a mi mujer Susana (Su), a la que muchos conocéis, y a la que sin su apoyo seguro que el resultado sería bien distinto, gracias Su. Son muchas horas de entrenamiento, nadar unos cuatro o cinco días a la semana, bicicleta con tiradas no menos de dos días a la semana y carrera alternando tiradas largas y no tan largas, también dos tres días a la semana. El entrenamiento se realiza en muchas ocasiones solo, puesto que así preparas también la mente, porque el día de la prueba eres tú y solo tú. Es verdad que te quitas mucho tiempo de hacer otras cosas que quizás también te gusten, pero si tu objetivo lo tienes fijado es porque quieres hacerlo, porque te gusta y eso te mantiene arriba con ganas y energía.


6. Ya llevas dos half, por lo que el gusanillo ya ha picado, ¿tienes una siguiente meta ya en la mente?
Jajajaja bueno, la verdad es que soy de tener algún reto en mente, creo que es positivo y te mantiene activo y con motivación alta para no parar. De momento para el año que viene no tengo nada pensado, pero algo surgirá, tengo la espina de hacer un Iron Man aunque dudo si mis caderas me lo permitirán, pero algo haré y seguro que tú serás de las primeras personas en saberlo, jejeje.


7. ¿Cuál es la base para una prueba así?
La base en breve de definir, y es QUERER, si quieres puedes, no hay más. Quizás sea lo típico que se dice, pero lleva mucho de verdad. Ya que si es así sacarás tiempo cuando no lo tengas y ganas cuando no las haya, incluso entrenando con una lluvia que jode y un aire como para echarse piedras al bolsillo. Y os diré una cosa y no por quedar bien, sino porque es la realidad, si yo he sido capaz de hacer los dos Half cualquiera puede, porque solo hay que DESEARLO, solo hay que QUERERLO.



8. Aquí no te hago preguntas, pero me gustaría que soltases todas las emociones y sensaciones que sentías mientras los preparabas, mientras lo disputabas y al finalizar.
Bueno las sensaciones mientras lo preparabas en de pensar si serás capaz, si todo el esfuerzo será suficiente o si por el contrario no aguantarás, las dudas siempre están ahí, pero cunado vas viendo como en los entrenamientos vas mejorando y poco a poco evolucionas, te das cuenta de que puedes conseguirlo.
Sin embargo el día de la prueba es diferente, estás con esa tensión típica de uno que se va a enfrentar a su Goliat, son muchas horas las que quedan por delante de la prueba y tres segmentos muy diferentes, pueden pasar muchas cosas, pero piensas que te has preparado para ello y que estás ahí porque quieres, nadie te ha obligado a ello, entonces es cuando tienes que echar el resto y darlo todo. Es muy importante saber aislar tu mente y no pensar en el cansancio o en el sufrimiento que estás pasando. Aquí está prohibido llevar música, con lo que a mí me gusta… por lo que intento pensar en esos momentos que he vivido y me hacen desconectar en ocasiones de lo que estoy haciendo sacándome una leve sonrisa. Como los momentos de risas con los amigos, de abrazos, de besos, de cervezas, de Te Quieros, en definitiva, acordarte de esas personas y de esos momentos que te hacen sentirte feliz y no pensar lo jodido que vas.
Por último, cuando atraviesas el arco de meta, de finisher, y te ponen tu merecida medalla entre los aplausos de otros triatletas, familia y amigos, te paras y dices “lo he conseguido, y eso me hace ser el tío más feliz del mundo y todo lo que he pasado ha merecido la pena por este pequeño pero sin duda gran momento”. Ese momento que se funde en un abrazo con los tuyos sin decir nada, solo respiras, sonríes y lloras…


¡Gracias y mil gracias a todos! y sobretodo, GRACIAS SU


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